Descentralización

Publicada el 30 marzo, 2009

No es la primera vez que escribo de la necesidad de impulsar procesos por los cuales el gobierno central transfiera competencias a gobiernos regionales o provinciales y locales, lo hago porque la mayoría de las naciones de mayor desarrollo relativo son altamente descentralizadas e impulsan el fortalecimiento de esos procesos para beneficio de sus ciudadanos.

En Francia, España o Estados Unidos, por ejemplo, incluso el sistema policial es descentralizado.  Los policías locales o cantonales se hacen cargo del transito, vigilancia para seguridad y orden en sus comunidades, entre otras obligaciones.  Las regionales o estaduales del transito vial y la seguridad en las zonas rurales.  La policía nacional desarrolla actividades especificas, investigación de delitos, combate al narcotráfico y secuestro, etc.  Cada cual cumple sus funciones, responden a las autoridades respectivas y colaboran entre sí.

Los sistemas educativos también son altamente descentralizados.  El funcionamiento de escuelas y colegios no solo es responsabilidad municipal, sino que esta es compartida con autoridades de distritos escolares, juntas parroquiales e incluso con comités de padres de familia.  Los gobiernos centrales se ocupan de controlar y regular el sistema y apoyarlo económicamente.  Los mejores resultados son evidentes en el mantenimiento de locales, calidad de maestros y aprovechamiento de alumnos.

Muchos creerán que estas ideas no son aplicables en Ecuador porque hay municipios muy pequeños que no podrían asumir esas responsabilidades, pero por eso, estas responsabilidades deben ser asumidas primero por los que están en capacidad de hacerlo y progresivamente por los demás.  La descentralización no solo avanza en Europa o Norteamérica, Colombia y Chile son ejemplos exitosos de estos procesos que están más cerca de nosotros.  Por cierto, Guayaquil y otras ciudades ecuatorianas también son ejemplos internacionales del progreso que se obtiene cuando las autoridades locales asumen responsabilidades en sus jurisdicciones.

Sin embargo de estos positivos resultados, nacionales e internacionales, el gobierno del Presidente Correa no favorece la descentralización, sino que por el contrario, se le opone.  Busca que el gobierno central aumente sus poderes y recupere responsabilidades previamente transferidas. Igual sucede en Venezuela, donde el presidente Chávez esta centralizando la operación de puertos y aeropuertos que funcionaban bajo la responsabilidad de los estados.  Tal parece que el centralismo y la concentración de poderes son postulados del “Socialismo del siglo XXI”, que proclaman Alianza País y el jefe del gobierno ecuatoriano, a pesar de que esas son practicas gubernamentales que se aplicaban en el siglo XIX y que los países progresistas desecharon el siglo pasado.  Mientras algunos países progresan democráticamente otros van para atrás.

Dr. Benjamín Rosales Valenzuela

Publicado en: Diario EL COMERCIO

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